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Diez preguntas críticas al presidente Donald Trump sobre los archivos de Epstein y sus declaraciones

La sombra de Epstein: Cómo Trump, MAGA y Maxwell traicionan a las víctimas

EDITORIAL. En la cena de las víctimas apenas se habla con palabras. La impotencia se ha convertido en una compañera silenciosa desde que Estados Unidos observa cada vez con más descaro cómo Donald Trump y su camarilla MAGA se erigen como la última barricada ante los abismos de la mafia de Epstein. El escándalo lleva semanas hirviendo: desaparecen archivos, nombres —incluido el de Trump— son tachados por el FBI, las víctimas son abandonadas mientras Ghislaine Maxwell disfruta de un traslado a la "cárcel acogedora" de Texas. ¿Un trato obvio? La justicia guarda silencio, pero detrás de cada pared silenciosa de las autoridades se esconde un presidente que hace todo lo posible para que su nombre no salga del fango[1][2][3]. Oficialmente, Trump se distancia de Epstein. Pero su distanciamiento es una farsa: se pide a los medios que simplemente "dejen de pensar en Epstein"[4]. En el Air Force One se excusa diciendo que Epstein "solo le quitó personal del spa de Mar-a-Lago", incluido personal femenino joven, posiblemente Virginia Giuffre, cuyo nombre está indeleblemente ligado a las…