Minsk, 17 de septiembre de 2025 – El Ministerio de Defensa bielorruso ha confirmado el despliegue del sistema de misiles ruso de alcance medio Oreshnik en el marco de las maniobras conjuntas Zapad-2025. Los ejercicios, que tuvieron lugar del 12 al 16 de septiembre en Bielorrusia y el oeste de Rusia, incluyeron la planificación y simulación del uso del sistema, capaz de portar ojivas tanto nucleares como convencionales. Este movimiento se interpreta como una clara advertencia a Europa y subraya la estrecha cooperación militar entre Rusia y Bielorrusia, mientras la OTAN refuerza su flanco oriental.
Los ejercicios Zapad-2025, que movilizaron a unos 13.000 soldados, docenas de aviones y cientos de vehículos de combate, simularon la defensa contra un ataque al Estado de la Unión – la alianza más estrecha entre Minsk y Moscú. Oficiales bielorrusos practicaron la evaluación y el despliegue del sistema móvil Oreshnik, probado por primera vez en Ucrania contra Dnipropetrovsk en noviembre de 2024. El presidente Alexander Lukashenko enfatizó que la presencia de armas nucleares y sistemas modernos como el Oreshnik demuestra la preparación sin actuar como una amenaza. Las maniobras también incluyeron escenarios con armas nucleares no estratégicas, convirtiendo los ejercicios en uno de los más extensos desde 2021.
El sistema Oreshnik, un misil hipersónico de alcance medio con un alcance de hasta 5.500 kilómetros, está diseñado para portar múltiples ojivas y alcanzar velocidades de Mach 10. Se basa en el RS-26 Rubezh y es resistente a los modernos sistemas de defensa aérea de la OTAN como el Patriot o el Aegis. Rusia planea desplegar el sistema en Bielorrusia para finales de 2025, con Moscú manteniendo el control, pero permitiendo a Minsk seleccionar objetivos. Esto amplía la amenaza a toda Europa, ya que el misil podría alcanzar objetivos en países de la UE y la OTAN sin afectar directamente a Estados Unidos.
Los ejercicios siguen a tensiones, incluido el incidente de drones rusos en el espacio aéreo polaco el 10 de septiembre, que llevó a Varsovia a cerrar la frontera con Bielorrusia. Polonia, Lituania y Letonia respondieron con sus propias maniobras y refuerzos fronterizos, mientras que observadores de la OTAN de EE. UU., Turquía y Hungría participaron. Las agencias de inteligencia occidentales estiman que el número real de tropas es mayor que los 13.000 mencionados oficialmente y advierten de una posible escalada, similar a los ejercicios Zapad-2021 previos a la invasión de Ucrania. Las autoridades bielorrusas invitan a la transparencia y a estados de la OSCE como observadores, pero enfatizan la naturaleza defensiva de los ejercicios.
Reacciones e implicaciones geopolíticas
En Europa, el despliegue se considera una escalada que obliga a la OTAN a reforzar su flanco oriental. El primer ministro polaco, Donald Tusk, calificó las maniobras de "agresivas" y advirtió sobre la proximidad a la frontera. Estados Unidos, que clasifica al Oreshnik como una amenaza regional, observó los ejercicios y enfatiza que el sistema no está dirigido contra ellos, sino contra objetivos euroasiáticos como el flanco oriental de la OTAN. Rusia y Bielorrusia justifican el despliegue como una respuesta a la militarización de la OTAN, incluidos ejercicios como Steadfast Defender. Los expertos dudan de la producción en masa del sistema y lo ven principalmente como un elemento disuasorio.
En plataformas como X, el despliegue se debate de forma controvertida: algunas publicaciones lo ven como una advertencia a Occidente, otras advierten sobre un nuevo frente en Ucrania. Los ejercicios subrayan la integración militar del Estado de la Unión y podrían influir en las negociaciones entre Trump y Putin.
Fuente: Ministerio de Defensa de Bielorrusia, Reuters, ABC News, Ukrainska Pravda y otros medios
Nota: Este informe se basa en el anuncio del Ministerio de Defensa de Bielorrusia, así como en informes de medios occidentales y de habla rusa. Hay más detalles sobre Zapad-2025 disponibles en las páginas oficiales.
