Campinas (LabNews Media LLC) – La harina de las algas pardas Sargassum filipendula puede aumentar significativamente la densidad nutricional y la digestibilidad de las galletas sin gluten. Incluso una adición de solo un uno por ciento aumenta notablemente el contenido de compuestos fenólicos y la actividad antioxidante. Esto se desprende de un estudio de la State University de Campinas (UNICAMP) y la Universidad Federal de Santa María (UFSM), publicado en la revista especializada Food Research International.
La investigadora Bruna Lago Tagliapietra y su equipo descubrieron que la harina de algas también aumenta el contenido de proteínas y fibra de las galletas. Los compuestos bioactivos demostraron ser termoestables y, por lo tanto, adecuados para el procesamiento. Al mismo tiempo, la harina de algas mejoró la textura de las galletas al retener mejor la humedad y hacerlas más blandas.
El alga Sargassum filipendula se encuentra en la costa brasileña y se considera una fuente de materia prima sostenible, ya que no requiere ni tierras de cultivo ni agua dulce. El estudio subraya el potencial de las algas marinas como ingrediente alimentario funcional, especialmente para productos sin gluten, que a menudo son bajos en nutrientes.
Los científicos ven un gran potencial de aplicación en la industria alimentaria, por ejemplo, en galletas, aperitivos u otros productos sin gluten. Sin embargo, antes de que sea posible su uso industrial, se necesitan más investigaciones sobre la sensorialidad, la seguridad y la aprobación reglamentaria.
«Ya pequeñas cantidades son suficientes para aumentar el valor funcional de los alimentos», explicó Bruna Lago Tagliapietra. Los resultados demuestran que la harina de algas puede ser un aditivo prometedor y sostenible para el desarrollo de productos sin gluten más ricos en nutrientes.
