En este estudio, los científicos financiados por Cancer Research UK identificarán las moléculas diana para la vacuna. Averiguarán qué proteínas en la superficie de las células de cáncer de ovario en etapa temprana son más reconocidas por el sistema inmunitario y cómo la vacuna mata modelos de cáncer de ovario en miniatura, llamados organoides.
Si esta investigación tiene éxito, comenzarán las pruebas clínicas de la vacuna. La esperanza es que en el futuro se pueda ofrecer esta vacuna a las mujeres para prevenir el cáncer de ovario desde el principio.
En el Reino Unido, hay aproximadamente 7.500 nuevos casos de cáncer de ovario cada año. Es el sexto cáncer más común en las mujeres*. Actualmente no existe un programa de detección de la enfermedad y algunas mujeres con copias heredadas de genes alterados tienen un mayor riesgo.
Las mujeres con genes BRCA1 alterados tienen hasta un 65% más de riesgo de desarrollar cáncer de ovario y las mujeres con genes BRCA2 alterados tienen hasta un 35% más de riesgo que las mujeres sin estas alteraciones genéticas**. Actualmente, se recomienda a las mujeres con alteraciones BRCA1/2 que se extirpen los ovarios antes de los 35 años, lo que significa que no podrán tener hijos en el futuro y entrarán en la menopausia prematuramente.
Investigaciones anteriores del profesor Ahmed y su equipo en la Universidad de Oxford han demostrado que las células inmunitarias de pacientes con cáncer de ovario "recuerdan" el tumor. Basándose en esta investigación, los científicos entrenarán al sistema inmunitario para reconocer más de 100 proteínas en la superficie del cáncer de ovario, conocidas como antígenos asociados a tumores.
Averiguarán cuáles de estos antígenos hacen que el sistema inmunitario reconozca y mate las células que se están desarrollando en cáncer de ovario. El estudio utilizará muestras de tejido de los ovarios y las trompas de Falopio de personas con cáncer de ovario para replicar las etapas tempranas del cáncer de ovario.
Los investigadores trabajarán con pacientes y representantes de la ciudadanía para averiguar quién estaría dispuesto a vacunarse, quién se beneficiaría más, cómo se podría administrar la vacuna y cómo garantizar que tantas mujeres elegibles como sea posible reciban la vacuna si demuestra ser exitosa en futuras pruebas clínicas.
Pasarán muchos años antes de que la vacuna esté ampliamente disponible para las mujeres con riesgo de padecer cáncer de ovario. Sin embargo, esta financiación es un emocionante paso hacia un mundo en el que los médicos puedan prevenir el cáncer de ovario en etapa temprana en lugar de tratarlo una vez que la enfermedad ya ha comenzado.
https://www.cancerresearchuk.org/funding-for-researchers/research-opportunities-in-prevention-and-population-research
