Los medicamentos de la clase GLP-1, que en realidad se utilizan para tratar la diabetes y la obesidad, pueden reducir significativamente el consumo de alcohol en personas con adicción al alcohol y sobrepeso. Esto se desprende de un estudio clínico realizado por investigadores dirigidos por Anders Fink-Jensen del Hospital Universitario de Copenhague y publicado en la revista especializada "The Lancet".
En el estudio aleatorizado y controlado con placebo, 108 participantes con trastorno por consumo de alcohol (TCA) y obesidad recibieron una inyección semanal de semaglutida o un placebo durante 26 semanas. Todos los sujetos también participaron en una terapia cognitivo-conductual.
El grupo que recibió semaglutida registró una reducción significativamente mayor de días de consumo intensivo de alcohol, la cantidad total de consumo mensual, la cantidad de consumo por día de consumo y el deseo de beber. También mejoraron más los biomarcadores de consumo de alcohol y daño hepático. Además, se produjo una mayor pérdida de peso.
Los efectos secundarios más comunes fueron molestias gastrointestinales leves a moderadas y transitorias, como náuseas o estreñimiento, que fueron más frecuentes en el grupo de semaglutida.
Los autores del estudio ven en los resultados una indicación de que los agonistas del receptor GLP-1 podrían ser un complemento prometedor para el tratamiento de la adicción al alcohol. Los expertos del NIH George Koob y Nora Volkow calificaron los hallazgos de alentadores, pero subrayaron que son necesarios estudios adicionales también en pacientes sin obesidad.
