El virus Oropouche ha infectado a muchas más personas en Brasil de las que se han registrado oficialmente hasta ahora. Un nuevo estudio estima que desde 1960, alrededor de 5,5 millones de personas se han infectado en Brasil y un total de aproximadamente 9,4 millones en América Latina y el Caribe.
Manaos, en el estado de Amazonas, se vio especialmente afectada. Allí, se estima que entre 2023 y 2024 se infectaron 300.000 personas, casi 260 veces más que los casos notificados. La seroprevalencia en esta región aumentó en un año del 11,4 al 25,7 por ciento.
El virus no es transmitido por el mosquito de la fiebre amarilla (Aedes aegypti), sino por el llamado mosquito de la pulga (Culicoides paraensis). Este es considerablemente más pequeño y se encuentra principalmente en zonas rurales y húmedas. Por ello, las medidas convencionales de control de mosquitos son en gran medida ineficaces.
La infección suele ser similar a la gripe, pero en casos raros puede causar complicaciones graves como meningitis, meningoencefalitis, abortos espontáneos o microcefalia en el feto. Aproximadamente uno de cada mil casos diagnosticados es grave.
El estudio, en el que participaron investigadores de la Universidade Estadual de Campinas (UNICAMP), entre otros, pone de manifiesto una considerable subnotificación. Los autores piden estrategias de vigilancia y control adaptadas, así como una mayor investigación sobre vacunas y terapias. Los resultados se publicaron en la revista especializada The Lancet Infectious Diseases.
