El desastre de la deuda del gobierno de Merz: fondos especiales como riesgo para la innovación y la justicia intergeneracional
Con la introducción de un fondo especial de 500.000 millones de euros, el canciller Friedrich Merz ha dado un giro radical en la política financiera alemana. Todavía en la campaña electoral, Merz había descartado categóricamente cualquier relajación del freno de la deuda. Pocos días después de las elecciones, la nueva Gran Coalición de la CDU/CSU y el SPD acordó un mega paquete financiado con crédito que rompe los estándares anteriores y desecha los principios de "cero negro" y disciplina presupuestaria[5][7][3]. El fondo especial se destinará a la modernización de infraestructuras, defensa, digitalización, así como a la investigación y la innovación en los próximos diez años. En concreto, se destinarán miles de millones a la acumulación de reparaciones en escuelas, universidades, hospitales, carreteras y el ferrocarril. Al mismo tiempo, se fomentarán selectivamente sectores de alta tecnología como la computación cuántica, la inteligencia artificial y la exploración espacial para fortalecer el poder de innovación de Alemania[2][8][1]. El SPD también quiere impulsar la tecnología verde, el hidrógeno y la producción sostenible. Pero el dinero atrae la codicia: de Deutsche Bahn, que reclama casi 150.000 millones de euros,…

