Una nueva investigación dirigida por la Universidad de Surrey ha identificado biomarcadores que podrían ayudar en la predicción y el tratamiento de la enfermedad renal crónica (ERC).
La investigación, financiada por Kidney Research UK y llevada a cabo como parte del estudio NURTuRE (National Unified Renal Translational Research Enterprise) de la ERC, utilizó datos de 2.884 pacientes adultos con ERC de 16 centros de nefrología, donde los especialistas investigan, previenen, diagnostican y tratan las enfermedades renales.
La investigación, publicada en el Journal of the American Society of Nephrology examinó 21 biomarcadores asociados con el daño renal, la fibrosis, la inflamación y las enfermedades cardiovasculares.
La enfermedad renal crónica afecta a millones de personas en todo el mundo y representa un grave problema de salud mundial. Se caracteriza por la pérdida gradual de la función renal con el tiempo, lo que conduce a graves complicaciones de salud.
Si bien los factores de riesgo establecidos como la edad, el sexo, la etnia, la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe) y la relación albúmina-creatinina en orina (UACR) siguen siendo predictores sólidos, el estudio encontró que una combinación de biomarcadores, a saber, sTNFR1, sCD40 y UCOL1A1, podría ser crucial para predecir el fallo renal. Por el contrario, otra combinación de biomarcadores, que incluía hs-cTnT, NT-proBNP y suPAR, resultó ser comparativamente buena para predecir la mortalidad general (muerte por cualquier causa).
El Dr. Tony Onoja, autor principal del estudio y becario de investigación en la Universidad de Surrey, dijo:
“Nuestra investigación demuestra que estos nuevos modelos de biomarcadores proporcionan resultados predictivos comparables a los métodos establecidos. Sin embargo, el resultado más importante es que podemos utilizar estos biomarcadores para comprender los mecanismos subyacentes de la progresión de la enfermedad, lo que potencialmente allana el camino para tratamientos y medicamentos más personalizados para los pacientes con ERC.”
Las firmas de biomarcadores identificadas proporcionan información sobre el mecanismo de la enfermedad subyacente y los procesos asociados que se relacionan con la progresión de la ERC, incluida la acumulación de matriz extracelular, la inflamación crónica y el estrés cardiovascular. Estos hallazgos podrían contribuir al desarrollo de nuevas terapias dirigidas y tratamientos más personalizados.
