Las nuevas nanopartículas magnéticas con forma de cubo entre dos pirámides representan un avance en el tratamiento de tumores ováricos y, potencialmente, de otros tipos de cáncer, según los investigadores de la Universidad Estatal de Oregón que las desarrollaron.
Los científicos afirman que el estudio subraya la importancia de la forma en el diseño de nanopartículas magnéticas y que los hallazgos podrían revolucionar los tratamientos que utilizan el calor para dañar o matar células cancerosas.
Las nanopartículas, compuestas de óxido de hierro y dopadas con cobalto, muestran una capacidad de calentamiento excepcional cuando se exponen a un campo magnético alterno. El dopaje se refiere a la adición de algo para ajustar las propiedades.
Una vez que las partículas se acumulan en el tejido canceroso después de la inyección intravenosa, pueden alcanzar rápidamente temperaturas que debilitan o destruyen las células cancerosas.
El estudio, publicado en Advanced Functional Materials y realizado en un modelo de ratón, forma parte de la investigación en nanomedicina que llevan a cabo científicos del Colegio de Farmacia de la OSU.
Las nanopartículas son partículas de materia de solo una milmillonésima parte de un metro, que poseen propiedades especiales debido a su pequeño tamaño y su gran relación superficie-volumen.
Las nanopartículas magnéticas han demostrado potencial para combatir el cáncer durante años, afirman los científicos. Sin embargo, la hipertermia magnética en la actualidad solo se puede utilizar típicamente en pacientes cuyos tumores son accesibles con una aguja de inyección, es decir, cuando las partículas se pueden inyectar directamente en el cáncer.

Créditos
Parinaz Ghanbari
