Para comprender mejor el movimiento de las células y encontrar nuevas formas de transportar medicamentos por el cuerpo, los científicos de Johns Hopkins Medicine han construido una célula sintética mínima que sigue estímulos químicos externos y exhibe un principio biológico definitorio llamado "ruptura de simetría".
Los hallazgos se publicaron el 12 de junio en Science Advances.
Para este estudio, los científicos crearon una gran vesícula con una membrana bicapa, una célula sintética mínima y simplificada, o protocélula, hecha de fosfolípidos, proteínas purificadas, sales y ATP, que proporciona energía. Debido a su forma esférica, la protocélula también se llama "la burbuja". En sus experimentos, los científicos lograron dotar a la protocélula de una capacidad de detección química que hace que la célula rompa su simetría, cambiando de una esfera casi perfecta a una forma irregular. El sistema fue diseñado específicamente para imitar el primer paso de una respuesta inmune y puede indicar a los neutrófilos que ataquen gérmenes basándose en las proteínas que detectan en su entorno, dicen los investigadores.

Créditos
Laboratorio Inoue en el Instituto Médico Johns Hopkins fundado por Shiva Razavi y Turhan Pathan

