El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a clasificar a la República Popular China (RPC) como uno de los principales países de tránsito y producción de drogas ilícitas para el año fiscal 2026. En la Determinación Presidencial anual, enviada al Congreso, se enumeran un total de 23 países, entre ellos Afganistán, México, Colombia e India. La clasificación se basa en factores geográficos, comerciales y económicos que facilitan el tránsito de drogas o productos químicos precursores, independientemente de las contramedidas adoptadas por los gobiernos.
Centrándose en China, la administración estadounidense critica el papel de Pekín como el mayor proveedor mundial de productos químicos precursores para la producción ilegal de fentanilo. Trump acusa a la RPC de subsidiar la exportación de estos productos químicos y de no impedir que las empresas chinas los vendan a cárteles criminales en México y otros lugares. Esto ha avivado la crisis del fentanilo en los EE. UU., que se considera una emergencia nacional y causa más de 200 muertes diarias, principalmente entre personas de 18 a 44 años. China también se menciona como la principal fuente de epidemias mundiales de drogas sintéticas como las nitacenas y la metanfetamina.
En respuesta, la administración Trump ya ha tomado medidas: un arancel adicional del 20% sobre las importaciones chinas para castigar la falta de reformas de Pekín, así como una Orden Ejecutiva que restringe las importaciones libres de impuestos de China que se utilizan para ocultar sustancias ilegales. Los EE. UU. instan a Pekín a controlar más los flujos químicos y a perseguir a los delincuentes de drogas, de lo contrario, amenazan con más consecuencias. Informes anteriores, como el Informe de la Estrategia de Control Internacional de Narcóticos, subrayan el dominio de China en los precursores que se exportan del país durante años, a pesar de los diálogos bilaterales.
En comparación con años anteriores, en los que China elogió las cooperaciones, como tras la cumbre Biden-Xi de 2023, esta clasificación aumenta la presión. Trump enfatiza que los EE. UU. movilizarán todos los recursos para combatir las redes de drogas, incluidas las sanciones contra los cárteles como organizaciones terroristas extranjeras. La lista también incluye países como México, donde se elogian los avances en las incautaciones, pero se exigen más esfuerzos contra los cárteles. Afganistán, Bolivia, Birmania, Colombia y Venezuela se consideran fracasos demonstrativos, y la ayuda estadounidense para algunos se clasifica como de interés nacional.
