La Jolla (LabNews Media LLC) – Ciertos tumores de cáncer de pulmón utilizan células nerviosas sensoriales en el pulmón para comunicarse con el cerebro y potenciar el síndrome de desgaste llamado caquexia. Esto es lo que demuestra un estudio del Salk Institute y la NYU Grossman School of Medicine.
Los tumores liberan la molécula de señalización lipídica Prostaglandina E2 (PGE2). Esta señal llega al cerebro a través de las fibras nerviosas sensoriales en el pulmón y allí promueve la degradación del tejido muscular y graso, así como la falta de apetito. La caquexia afecta a aproximadamente la mitad de todos los pacientes con cáncer y contribuye a alrededor de una cuarta parte de todas las muertes relacionadas con el cáncer.
En modelos de ratón con tumores de pulmón localizados de forma realista, los investigadores pudieron demostrar que el bloqueo de los nervios sensoriales o la inhibición de la producción de PGE2 aliviaron significativamente los síntomas. Un cambio en la dieta a ácidos grasos omega-3, que inhiben la formación de PGE2, también previno el desarrollo del desgaste.
«Estos tumores de cáncer de pulmón básicamente controlan el comportamiento humano al interferir con el sistema nervioso y secuestrar células nerviosas sensoriales locales en el pulmón», explicó Thales Papagiannakopoulos, autor principal del estudio.
La investigación se publicó en la revista Science. Los investigadores ven en la vía de señalización tumor-nerviosa un nuevo punto de partida para terapias contra la caquexia, que podría incluir tanto intervenciones farmacológicas como dietéticas.


